domingo, 30 de agosto de 2020

Iglesias que no te creerías: 8. El Frankismo (con K)

 

Shabbatai Tzvi, lider de los Sabateos
Shabbtai Tzvi
Todo empezó en 1647. Un joven judío estudioso de la Cábala y el Talmud, Shabbtai Tzvi, llegó a la conclusión, con 21 años, que él era el Mashíaj (Mesías) prometido por Dios al pueblo judío. Ni que decir tiene que fue tenido por loco y blasfemo, y expulsado de su Esmirna natal en 1651. Shabtai viajó por Grecia, Tracia, Palestina y Egipto (todas entonces provincias del Imperio Otomano, recordémoslo) buscando a eruditos y místicos que resolvieran sus dudas de fe. En 1665 se presentó ante el famoso sabio Nathan de Gaza. Tras escuchar sus explicaciones se convenció de que siempre había tenido razón y era, efectivamente, el Mesías.
Nadie es profeta en su tierra, pero puede serlo fuera de ella: En Palestina ganó muchos adeptos, que se hacían llamar “sabateos”, es decir, seguidores de Shabbatai. Tantos que las autoridades otomanas se preocuparon y lo encarcelaron al año siguiente, en 1666, dándole a elegir entre ser ejecutado o convertirse al Islam y dejarse de tonterías. Shabbatai eligió lo segundo, pasó a llamarse  Aziz Mehmed Effendi tras abrazar la fe de Mahoma y fue desterrado a Ulcinj (en la actualidad Montenegro), donde murió en 1676.
Con su conversión, los sabateos se quedaron perplejos. Muchos de ellos (los que se habían creído a pies juntillas su mensaje y sobre todo su santidad) habían donado sus bienes materiales en la certeza de que ya no los iban a necesitar. Por “suerte” para ellos Nathan de Gaza (para ciertos investigadores, el auténtico impulsor del movimiento) les explicó lo sucedido interpretándolo según los criterios de la Cábala y el Zohar: el Mesias había realizado el sacrificio supremo: un descenso voluntario a los infiernos al renunciar públicamente a su fe para guardarla dentro de su corazón. La verdadera fe  debía estar oculta y ser  secreta, así como la liturgia y la ley no debían ser conocidas por los no creyentes. Más de trescientas familias se convirtieron al Islam, pero manteniendo muchos de los ritos y creencias judías. Los turcos los llamaron los Dommeh, (que puede traducirse por conversos). Otros permanecieron siendo judíos, pero siguiendo la doctrina (o herejía) sabatea.

Joseph Frank

Al siglo siguiente (1726) nació en  Korolivka (entonces Polonia, hoy Ucrania) el verdadero protagonista de nuestra historia: Jacob Joseph Frank, nacido  Jakub Lejbowicz. Sus padres eran judíos, pero no excesivamente piadosos, hasta el punto que el joven Jacob no se instruyó en el Talmud como era habitual en los niños hebreos. Se cree que su padre era un judío sabateo, o al menos simpatizante de la doctrina de Shabbtai. Sea como fuere, cuando Jakub tenía apenas cuatro años la familia se trasladó a vivir a Czernowitz, donde había una importante comunidad de sabateos. Ya adulto, Jakub se hizo comerciante, y eso le hizo desde muy joven viajar a Salónica y Esmirna, los dos principales núcleos sabateos de la época. Está probado que Jakub estaba en muy buenas relaciones con los seguidores de Shabbatai: En su boda, en 1752, dos discípulos del carismático líder sabateo  Osman Baba (fallecido en 1720) actuaron como testigos de la ceremonia. En 1755 empezó a predicar las enseñanzas sabateas en Podolia (por aquel entonces Polonia, hoy Ucrania) con cierto éxito, lo que motivó que los rabinos locales decretasen el “cherem” (equivalente judío a la excomunión) sobre él y sus seguidores. Jakub y los sabateos solicitaron la protección y el arbitrio de  Mikołaj Dembowski , el obispo católico de Kamieniec Podolski , Polonia, que en 1757 organizó un debate entre sabateos y rabinos ortodoxos judíos. Los sabateos rechazaron el Talmud, declarando que consideraban solo como libro sagrado el Zohar (que no niega el concepto cristiano de la trinidad, por cierto). Sin embargo, al poco murió el obispo, y sin su protector, Jakub decidió imitar a  Shabbatai: se autoproclamó Mesías, a  la manera de  Shabbtai Tzvi, de quien decía ser reencarnación (más tarde dijo que también era la reencarnación del patriarca bíblico Jacob, pero bueno), e inició las negociaciones para convertirse junto con sus seguidores al catolicismo romano, cosa que sucedió en 1759. Jakub se bautizó con el nombre de  Joseph Frank junto con 500 de sus seguidores, y pronto lo imitaron un millar más.  Se dio mucha publicidad al hecho, que se veía como un esfuerzo importante para mermar la influencia de la comunidad judía. Muchos de los conversos (los más acaudalados) fueron apadrinados por miembros de la nobleza polaca, por lo que era una manera de entrar en ella, aunque fuera por la puerta de atrás.
No obstante, los obispos católicos no eran tontos, y Frank y los suyos estaban bajo vigilancia debido a sus extrañas creencias. Joseph Frank fue detenido en Varsovia el 6 de febrero de 1760, acusado y condenado por herejía y encerrado durante trece años en el monasterio de Czestochowa. Esa acción aumentó su influencia entre los suyos. Sus seguidores lo vieron como un mártir por sus ideas, muchos se establecieron cerca de Czestochowa y mantuvieron con él una comunicación constante. Tras la partición de Polonia en 1772 los nuevos amos del territorio, los rusos, pusieron en libertad a Joseph Frank, que se instaló en la ciudad de Brno (en Moravia, Austria) rodeado de una corte de seguidores, protegido por guardias armados a su servicio y visitado constantemente por peregrinos (principalmente polacos). Es en ese momento cuando su hija Eva empezó a desempeñar un papel importante dentro de la secta, perfilándose como su sucesora en el liderazgo. Son años dulces para Frank. Tiene la amistad del príncipe ruso Pável Petróvich y la protección del archiduque   José Benedicto Augusto de Austria, que  fue emperador del Sacro Imperio como José II entre  1780 y 1792. Joseph Frank es considerado un difusor del cristianismo entre los judíos, por lo que se le consienten muchas de las excentricidades de su doctrina hasta que la situación se vuelve insostenible. En 1786 Joseph Frank, su hija y su improvisada corte han de trasladarse a Offenbach , en Alemania, donde asume el título de "Barón de Offenbach," y vive como un noble rico hasta el fin de sus días, gracias al apoyo financiero de sus seguidores polacos y moravos.

La doctrina sabatea se basa en el antinomismo, es decir, la negación de la ley mosaica como motor de la vida cotidiana, algo que, evidentemente, escandalizó a los judíos ortodoxos, para los que la observancia escrupulosa de la Torá (las leyes escritas en la Biblia) y del Talmud (código civil y religioso redactado por eruditos judíos en el siglo III)  son el núcleo mismo de la existencia del creyente. Para Shabbatai la observancia de la ley es inútil si no hay fe, y predicaba que la fe sincera lo llenaba todo y era lo único necesario para la salvación. Por ello, Shabbatai cometía públicamente “escandalosas transgresiones” de la ley mosaica, como comer cerdo y otros alimentos prohibidos, o no respetar el descanso y la meditación durante el Yom Kippur.

Joseph Frank y su Frankismo van un paso más allá: No es solo que la Fe es más importante que la observancia de la Ley, es que las normas no son nada. De hecho, hay que transgredir los límites buscando la propia expansión personal. Es decir, buscar la purificación en el pecado. Explorar la supuesta “inmoralidad” hasta encontrar el propio límite moral, donde uno se encuentre cómodo. Evidentemente, hablamos de la Ley de Dios, no las leyes de los hombres. El Frankismo alienta a explorar la sexualidad, el edonismo, incluso el ayuno o  la penitencia física si uno la considera apropiada; pero acepta que el asesinato, el robo y cualquier tipo de delito pueden y deben ser castigados por la sociedad. Al no haber concepto de “pecado” no hay confesión, ni recriminaciones, ni tiene que haber arrepentimiento, ni falsa moral, ni censura pública.  Para el Frankismo hay un “Dios Verdadero” cuya existencia está oculta por un falso dios que los hombres (en especial los sacerdotes) han hecho a su semejanza y conveniencia. Joseph Frank animaba a sus seguidores a rechazar las estructuras sociales y religiosas de este falso dios, creador de los conceptos del Bien y del Mal. Ni que decir tiene que algunos seguidores de Frank entendieron esto a su manera, organizando rituales que eran en realidad desenfrenadas orgías sexuales con la excusa de “explorar sus límites” y todo eso.  En el momento de su máxima expansión habían más de 500.000 frankistas confesos, principalmente en Polonia, Ucrania, Galitzia y Hungría.

Joseph Frank murió en 1791. Su hija Eva, que con anterioridad había sido declarada  la encarnación de la Shejiná (el aspecto femenino de Dios), se convirtió en la líder del movimiento.  Pero carecía del carisma de su padre, y los tiempos estaban cambiando. Sus seguidores menguaron, y con ellos sus ingresos, aunque Eva se negó a renunciar a su lujoso tren de vida. Al contrario, proclamó que era también la reencarnación de la Virgen María, y por lo tanto debía ser objeto de adoración personal (lo que la enemistó con los católicos que aún la apoyaban, claro) Murió en la pobreza en 1816, con unas deudas impagadas que ascendían a tres millones de florines.
 


sábado, 25 de julio de 2020

Iglesias que no te creerías: 7. Sexo, drogas y hologramas de vídeo: La Orden del Templo Solar


El origen de la secta se inició con el “Centro para la Preparación de la Nueva Era”, fundado por Joseph di Mambro, un relojero y joyero francés de 49 años con aficiones ocultistas. Su grupo atrajo a Luc Jouret, un médico homeópata con un fuerte carisma (e ideas neonazis) , con el  que fundó en 1984 en Ginebra (Suiza) la secta, originalmente llamada  Ordre International Chevaleresque de Tradition Solaire (orden internacional caballeresca de tradición solar), posteriormente llamada “Fundación de la Vía Dorada” y “Orden Del Templo Solar” Para fines de la década de los ochenta, la orden tenía entre 450 y 600 seguidores, repartidos en Francia, Suiza, Canadá, España y Estados Unidos. Todos ellos pertenecían a familias acomodadas y habían hecho generosas donaciones a la secta. Se calcula que en total, en solo cinco años,  Di Mambro y Jouret habían atesorado casi  93 millones de dólares.

El credo de la secta podría resumirse en cinco puntos: Establecimiento de nociones correctas de autoridad y poder en el mundo; la afirmación de que lo espiritual está por encima de lo material; asistir a la humanidad en una gran “transición”; la preparación de la segunda venida de Cristo como el “Dios Rey Solar” y la unificación de todas las Iglesias cristianas y el Islam.  A la fuerte personalidad del “profeta” Jouret sumaban el uso de drogas y de hologramas para hacer aparecer seres “cósmicos” entre sus seguidores, a los que se les aseguraba que llegado el momento abandonarían su envoltura carnal para viajar por el espacio rumbo a la lejana estrella Sirius (a unos 8´6 años luz del sistema solar, lo que no es poca cosa). Estos seguidores, que como ya se ha dicho pertenecían a clases sociales acomodadas, ascendían dentro de la secta a través de complejos rituales, y en cada uno de los nuevos rangos debían pagar una “tarifa de iniciación” bastante elevada. La secta controlaba, además, otros aspectos de la vida de sus fieles, como el de tener o no hijos.

Los hechos se precipitaron la noche del 30 de septiembre al 1 de octubre de 1994. Esa noche fue asesinado  Emmanuel Dutoit, un bebé de tres meses hijo de Tony Dutoit y su mujer Nicky. Residentes en Canadá y antiguos miembros de alto rango de la secta, ambos la habían dejado y (aún peor) habían concebido un hijo sin permiso. Enfurecido, Joseph di Mambro proclamó que el bebé era el Anticristo y lo condenó a muerte. Y lo peor de todo es que miembros radicales de la secta, en Quebec… le obedecieron (algo que posiblemente su líder no quería que pasara, pero ya se sabe). La familia fue secuestrada y conducida a un chalet propiedad de Di Mambro ubicado en Morin Heights, Quebec. Allí asesinaron a bebé clavándole seis veces una estaca de madera en el cuerpo, ante la mirada horrorizada de sus padres, que luego fueron, a su vez, “ejecutados”. Sabiendo que la policía estaba investigando las muertes y conscientes de que su detención era cuestión de horas,  di Mambro y  Jouret proclamaron que se había iniciado “el tránsito a Sirius”. El cuatro de octubre ambos comieron en un restaurante de lujo, junto a doce de sus discípulos más allegados, en una especie de reproducción de la Última Cena. Al día siguiente fueron encontrados muertos junto a 46 de sus seguidores. La autopsia reveló que, mientras que algunos ingirieron veneno, otros murieron de un tiro en la cabeza, con las manos atadas. Los cuerpos fueron luego quemados para dificultar la identificación.

Pero con la muerte de los líderes no finalizaría el macabro “tránsito a Sirius” que habían iniciado. Entre el  30 de septiembre de 1994 y el 22 de marzo de 1997 se suicidaron (o fueron asesinadas) un total de 74 personas en Suiza, Francia y Canadá. En todos casos el modus operandi fue el mismo: muerte por sobredosis de calmantes o por un tiro en la cabeza, para que luego sus cuerpos fueran rociados con gasolina y quemados. Aunque la secta oficialmente ya no existe la Interpol teme que sus creencias hayan sido adoptadas por otros grupos místicos de corte similar.


sábado, 27 de junio de 2020

Iglesias que no te creerías: 6. La Iglesia de la Eutanasia



En una calurosa noche de junio de 1992, Chris Korda tuvo un sueño en el que se le apareció un ser llamado “La Entidad”, que le dijo (más o menos) lo siguiente: "Saludos. No somos de este planeta. No comprendemos vuestras extrañas costumbres. El ecosistema de la Tierra está fallando. Vuestros líderes lo niegan. Explicad. ¿Por qué vuestros líderes os mienten? ¿Por qué tantos de vosotros creéis estas mentiras? Explicad vuestras extrañas costumbres. ¿Por qué creer estas mentiras? Salvad al planeta. Suicidaros". Conmocionada por esta revelación, Chris decidió crear una religión anti humanista con el fin de reducir la población humana mundial y aliviar así la pesada carga que suponía para el planeta Tierra.

 ¿Y quién es Chris Korda? Se trata de una mujer transgénero, nacida en Nueva York en 1962. Se dedica profesionalmente a la programación informática y a la producción de música techno (actuó en la edición de 2001 del festival Sónar de Barcelona y ha publicado con el sello alemán International Deejay Gigolo Records, promovido por DJ Hell). Desde niña (a los 10 años, según su propia confesión) se siente muy preocupada sobre la degradación que sufre el planeta Tierra por culpa del ser humano: Cambio climático, Efecto invernadero, Contaminación masiva, Superpoblación, Extinción de especies animales  y un cada vez más probable agotamiento de los recursos naturales. Muy consecuentemente, se hizo vegana. A los veinte años empieza a identificarse como mujer (aunque durante un tiempo fluctuará entre los pronombres masculino y femenino para referirse a sí misma), llegando a participar en varios espectáculos de  temática drag. Se refugia en el estudio de las enseñanzas de los pueblos nativos americanos y en los movimientos vanguardistas de inicios del siglo XX, en especial el Dadaismo. Es en este contexto en el que tiene su famoso sueño.

Ese mismo verano, en el marco de una contra-protesta a una manifestación skinhead en Harvard Square, Chris Korda presenta su “Iglesia de la Eutanasia”, que pronto recibe sus primeros adeptos en figuras del mundo artístico y de la contracultura de Nueva Inglaterra. Gentes a las que Korda conoce personalmente, por otro lado, y que son más activistas medioambientales que miembros de una congregación religiosa. La Iglesia de la Eutanasia empieza a ser conocida fuera de la región en 1995, cuando varios miembros de la organización aparecen en el programa de televisión The Jerry Springer Show titulado "Quiero unirme a una secta suicida". En ese año la Iglesia hace campaña a favor del terrorista Unabomber (autor de 16 atentados con bomba por correo) como presidente de los USA. Por aquel entonces ya se definían claramente como grupo religioso: Chris Korda era la reverenda del culto,  Robert Kimberk era el “pastor Kim”, autor de encendidos (y bastante inspirados) sermones. La sede de la Iglesia estaba (y está) en Boston, y su logo es un templo griego con cuatro pilares, que representan  el aborto, el suicidio, la sodomía y ¡el canibalismo! como un medio eficaz para controlar la proliferación de la raza humana.  La Iglesia pone especial énfasis en que esta reducción de la población debe realizarse voluntariamente, por lo que, en contra de lo que se podría pensar, el asesinato y la esterilización involuntaria están estrictamente prohibidas por su doctrina.

Su credo se resume a un único mandamiento: “No procrearás”. Su lema principal: "Salva al planeta, suicídate". Sus mártires (y a la vez sus santos venerados) aquellas personas que voluntariamente ponen fin a su vida. Realizan proselitismo a través de su página web así como mediante las RRSS, actuaciones artísticas (muy a menudo performances),  "culture jamming", música, campañas publicitarias, manifestaciones, contra manifestaciones (habitualmente contra las formadas por los grupos cristianos pro-vida) y la acción directa, en forma de scraches o actos vandálicos. Sus métodos recuerdan a los del movimiento dadaista, cosa que justifican ya que para ellos “el mundo se ha vuelto tan absurdo que solo a través de medios absurdos es posible hacer llegar un mensaje a la gente

¿Qué es en realidad la Iglesia de la Eutanasia? ¿Una religión paródica al estilo del Movimiento Pastafari o la Iglesia de los Subgenios? ¿Un grupo provocador dadaista-ecologista? ¿Una broma situacionista con mentalidad ecológica?¿O una secta de fanáticos instigadores del suicidio y el aborto, como dicen sus principales detractores? Ellos se definen como una  asociación sin ánimo de lucro encaminada a restablecer el equilibrio entre los seres humanos y las demás especies del planeta.

Con todo, no es el único movimiento preocupado por la existencia masiva de seres humanos en la Tierra (aunque sin duda los creyentes de la Iglesia de la Eutanasia son los más escandalosos y extravagantes). Ya en el año 1798 Thomas Malthus, en su ‘Ensayo sobre el principio de la población’ postulaba que el aumento geométrico de la población no se correspondía con el crecimiento aritmético de los recursos, lo que conduciría irrevocablemente a la desigualdad económica y a la miseria. El bueno de Malthus proponía eliminar físicamente a los “elementos inservibles” de la sociedad (mendigos, enfermos, ancianos) como una mera medida de supervivencia. Lo irónico del caso es que el bueno de Malthus era de profesión clérigo anglicano… Sin comentarios.
Sin ir tan lejos actualmente existe el llamado “antinatalismo”, postulado (entre otros) por el filósofo sudafricano David Benatar, autor de “Better Never to Have Been: The Harm of Coming into Existence” (“Mejor no haber sido: El dolor de llegar a la existencia”). Sin hablar de suicidios ni de eugenesia, Benatar y sus seguidores consideran que no tener hijos es una opción más que responsable para aliviar en parte el exceso de la población humana. Algo que, al menos en el primer mundo, las presiones sociales y económicas están consiguiendo, provocando un índice de natalidad cada vez más bajo. Más radical es el  Movimiento por la Extinción Voluntaria de la Humanidad (VHEMT por sus siglas en inglés), que propone, simple y llanamente, la extinción gradual del ser humano mediante el fin de la procreación. Para ello, algunos de sus miembros más radicales abogan por una esterilización masiva de la sociedad. (¿No les recuerda a “El Cuento de la Criada”?)

Volviendo a la Iglesia de la Eutanasia, dos sucesos contribuyeron a su caída:

El primero fue que, tras el atentado del 11-S a las torres gemelas, a Chris Korda no se le ocurrió otra cosa que poner un vídeo descargable en su página web en el que se mezclan imágenes del atentado con escenas de eyaculaciones faciales, todo ello aderezado con música techno de la artista y un estribillo que dice: "People dive into the street/ While I play with my meat." (La gente se tira a la calle, y yo mientras juego con mi polla). Si alguien tiene curiosidad malsana, aún se puede descargar de la web oficial de la Iglesia. Khorda declaró que el vídeo representa “su desprecio y frustración con la profunda fealdad del mundo industrializado moderno.”. Pero en unos USA conmocionados por el ataque terrorista la bromita no les hizo gracia, y la Iglesia perdió la mayoría de sus apoyos en el mundo de la cultura y del arte.
La puntilla final llegó en el año 2003. Hasta entonces en la web oficial de la Iglesia había una serie de detalladas instrucciones sobre cómo suicidarse de manera indolora y eficaz. Al menos una mujer de San Luis (Missouri) les hizo caso, y la fiscalía de la localidad amenazó a la “reverenda” con procesarla si no retiraban dicho contenido.

La Iglesia sigue en activo, aunque, claro, ya no es lo que era. Apenas tiene miembros, y los que están es más por postureo que por convicción. No es ya un movimiento a tener en cuenta.  Chris Korda sigue dedicándose a sus dos grandes pasiones: la música techno y el software: Trabajó en la primera impresora en color 3D y ha desarrollado Whorld, un programa de código abierto que permite crear imágenes altamente sinestésicas a través de las matemáticas.  También ha diseñado varios programas de edición de audio, como WaveShop o ChordEase.

Recientemente, con el estreno de la película “Infinity War”, en la que Thanos planeaba (y conseguía) eliminar a la mitad de la población humana, Chris Korda y su Iglesia de la Eutanasia volvieron a ser noticia. En una entrevista confesó que la causa de su Iglesia es una causa perdida:
"No podemos impedir a los humanos que maten a la Tierra, pero podemos hacerles sentirse culpables por ello. Y también podemos no participar. No teniendo hijos, consumiendo lo mínimo posible y, finalmente, suicidándonos". Ante la obligada pregunta de por qué ella no predica con el ejemplo (en esto de suicidarse) contestó que “es algo en lo que pienso todos los días”. Por ahora, su labor pedagógica y de concienciación para reducir la población mundial le parece más importante que el hecho de poner fin a su existencia.

Quizá su frase más sincera, fuera de artificios teatrales y provocación, sea esta que dijo recientemente:

"Mi meta es comunicar ideas profundamente subversivas y antisociales a la mayor cantidad de gente posible. Esto sólo puede hacerse utilizando los métodos de la Sociedad de Masas. Hasta cierto punto, tú eres parte de ese aparato. En cierta manera, mi meta es convencerte de que mi causa es buena. Convencerte lo suficiente como para que estés dispuesto a entrar en mi juego y hacer que estas ideas estén disponibles a un porcentaje mayor del público. Si consigo persuadirte, habré tenido éxito. Si, por el contrario, te convenzo de que soy una chalada o un objeto de entretenimiento, habré fracasado en mi causa".




sábado, 30 de mayo de 2020

Iglesias que no te creerías: 5. Heaven's Gate, la secta más trekkie



En 1975  Marshall Applewhite, un profesor de música treintañero, y su pareja  Bonnie Nettles, enfermera, empezaron a propagar un mensaje de redención. Según ellos, la Humanidad había sido manipulada desde sus inicios por una raza de extraterrestres que llamaban “los Luciferinos”, entes malvados que se divertían con el caos y la destrucción. A su vez, la pareja eran los portavoces de otra raza extraterrestre, benevolente, que había visitado la Tierra en el pasado, ayudando a la evolución humana (y siendo considerada como dioses por los hombres primitivos). Siempre según Applewhite, esta raza había influido en el guionista y productor Gene Roddenberry a la hora de crear la franquicia de Star Trek, inspirándole conceptos como “la primera directiva”, según la cual los extraterrestres no podían contactar directamente con la raza humana hasta que no estuviese preparada para aceptarlos, para no influir en su evolución (lo que entra un poco en contradicción con lo anterior, pero bueno). Sea como fuere,  Marshall Applewhite llegó a decir que los extraterrestres se comunicaban con él a través de los episodios de la serie, y a menudo usaba frases de la serie en sus discursos motivadores.

Al igual que los protagonistas de la serie, esta benévola raza extraterrestre no era conquistadora, sino exploradora, y su deseo era que la Humanidad rompiese con sus ataduras carnales para ascender a un nivel evolutivo superior. Lo que llamaban simplemente “el siguiente nivel”. Del mismo modo que una oruga se convierte en una mariposa. Para conseguirlo había que renunciar a sus amigos, su familia, los medios de comunicación, las drogas, el alcohol, las joyas, el vello facial y sobre todo al sexo. Por ello al principio su organización se llamó “Anonymous Sexaholics Celibate Church” (Iglesia célibe para erotómanos anónimos) aunque pronto se cambiaron el nombre a “Human Individual Metamorphosis” (La metamorfosis individual humana).



La pareja nunca tuvo demasiados seguidores (en la década de los 80 eran unos 80, y en el momento final solo 39), pero  Applewhite afirmaba que prefería “la calidad a la cantidad”. Sus seguidores vivían en comunidad, en casas alquiladas, y se mudaban continuamente, recelosos de las influencias del mundo exterior, controlado por”los Luciferinos”. Nettles murió de cáncer en 1985, y aunque  Marshall Applewhite explicó a sus seguidores que ella había “alcanzado el siguiente nivel” lo cierto es que sufrió una profunda depresión por perder a su compañera.

En mayo de 1993 el grupo cambió su nombre al de “Total Overcomers Anonymous” (Dominadores totales anónimos) y poco más tarde el de  “Heaven's Gate” (Puerta del Cielo). En octubre de 1996 el grupo alquiló una mansión en el Rancho Santa Fe (en el estado de California, al norte de San Diego), grabaron un par de mensajes de vídeo explicando sus motivos y en marzo de 1997 se suicidaron en masa. La policía encontró los cuerpos de Marshall Applewhite y los 38 seguidores que le quedaban acostados en sus literas. Todos llevaban una especie de uniforme negro con parches cosidos que decían “Heaven's Gate Away Team” (Grupo visitante de Puerta del Cielo). Su corte de pelo era similar, y los varones estaban castrados quirúrgicamente. En los vídeos que habían grabado explicaban que en la cola del cometa Hale-Bopp, que en esos meses pasaba relativamente cerca de la Tierra, viajaba una nave extraterrestre comandada por Nettles, la compañera difunta de  Applewhite. Al suicidarse en esos días sus espíritus serían captados por la nave espacial, “ascendiendo” a ese nivel superior que tanto se les había prometido.

Según los forenses, el suicidio se produjo por sobredosis de fenobarbital mezclado con zumo de manzana y vodka. Y no se encontraron señales de lucha o forcejeo en los cuerpos. Es decir, lo tomaron voluntariamente.

viernes, 1 de mayo de 2020

Iglesias que no te creerías: 4. La religión Maradoniana



Todo empezó el 30 de octubre de 1998 en la ciudad de Rosario (Argentina), cuando dos amigos y apasionados seguidores de fútbol,  Alonso Rivas Ortiz y Héctor Campomar, recordaron que era el aniversario de su admirado Diego Armando Maradona, hablaron de los “milagros” que hacía en el campo de fútbol, a la vista de todos, y empezaron a fantasear con la idea de hacer ¡una religión! entorno a su figura. Otros dos aficionados,  Alejandro Verón y Federico Canepa, se sumaron a la idea, creando la llamada “Iglesia maradoniana”. Al principio la cosa no pasó de ser una broma privada entre amigos, pero tres años después, el 30 de octubre del 2001, 120 hinchas del futbolista se reunieron, compartieron una cena y se comprometieron a crear un templo, una “iglesia” en la que rendir culto a su “dios” y festejar sus fechas sagradas: Su natividad, el día 30 de octubre, y el sagrado día 22 de junio, cuando Maradona marcó dos espectaculares goles a Inglaterra en el estadio Azteca de Ciudad de México, en el marco del campeonato de la Copa del Mundo de 1986. Hacía apenas cuatro años que había sucedido la guerra de las Malvinas, y para muchos argentinos esa victoria supuso una merecida revancha.

¿Creen realmente los seguidores de la Iglesia maradoniana que el futbolista es un dios? Más que posiblemente, no. Pero, como ellos mismos dicen “Nuestra religión es el fútbol y como toda religión ha de tener un dios, ese dios es argentino y se llama Diego Armando Maradona.”. A partir de ahí, todo debe ser tomado como una broma, una joda, que dicen en esas tierras, algo que quizá se les haya ido un poco de las manos.

Actualmente, la iglesia se ha expandido a otros países: España, Italia, Alemania, Reino Unido, Escocia, Japón, Afganistán, Perú, Brasil, Chile, México, Uruguay y los Estados Unidos, (entre  otros). En 2015 la iglesia contaba con 500 000 seguidores de todo el mundo (9.000 de ellos solo en España).
Los fieles de la Iglesia Maradoniana tienen una cronología propia, que se inicia el 30 de octubre de 1960 (fecha del nacimiento de Diego Armando Maradona). En el momento de escribir estas líneas (1 de mayo de 2020) estamos en el año 59 d. D (después de Diego). Se refieren al futbolista con el acrónimo “D10S”, en referencia al número 10 que lucía en su camiseta de la selección nacional Argentina (y en la de los equipos de Barcelona, Nápoles y Sevilla), y consideran la autobiografía de Maradona (“Yo soy el Diego”, editorial Planeta año 2000) como la Biblia del culto. También siguen (más o menos de aquella manera) los “Diez Mandamientos” de Maradona:

1. La pelota no se mancha, como dijo D10S en su homenaje.
2. Amar al fútbol por sobre todas las cosas.
3. Declarar tu amor incondicional por Diego y el buen fútbol.
4. Defender la camiseta Argentina, respetando a la gente.
5. Difundir los milagros de Diego en todo el universo.
6. Honrar los templos donde predicó y sus mantos sagrados.
7. No proclamar a Diego en nombre de un único club.
8. Predicar los principios de la Iglesia Maradoniana.
9. Llevar Diego como segundo nombre y ponérselo a tu hijo.
10. No ser cabeza de termo y que no se te escape la tortuga.

Evidentemente, la Iglesia Maradoniana ha recibido críticas. Principalmente, de aquellos que afirman que el futbolista (con su larga lista de excesos) no es precisamente un modelo a seguir. Los  “creyentes” replican que los “milagros” de Maradona fueron hechos dentro de la cancha, no fuera, y que como D10S que es, ningún simple mortal tiene derecho a juzgarle. Sus fieles, aunque le rezan, no le piden nada, porque, según ellos “ya lo dio todo

Esos rezos de la Iglesia maradoniana son unos muy particulares “Padre Nuestro”; “Salve” y “Credo”

Padre Nuestro (y es nuestro de verdad)
Diego nuestro que estas en la tierra,
santificada sea tu zurda,
Venga a nosotros tu magia,
háganse tus goles recordar,
así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy una alegría en este día,
y perdona aquellos periodistas
así como nosotros perdonamos
a la mafia napolitana.
No nos dejes manchar la pelota
y líbranos de Havelange.
Diego.

D10S te salve
D10S te salve pelota.
Llena eres de magia,
el Diego es contigo.
Bendita tú eres entre todas las demás
y bendito es el Diego que no te deja manchar.
Santa redonda, madre del gol
ruega por nosotros los jugadores
ahora y en la hora de nuestro encuentro.
Diego.

Credo
Creo en Diego.
Futbolista todopoderoso,
Creador de magia y de pasión.
Creo en Pelusa, nuestro D10S, nuestro Señor.
Que fue concebido por obra y gracia de Tota y Don Diego.
Nació en Villa Fiorito,
Padeció bajo el poder de Havelange,
Fue crucificado, muerto y mal tratado.
Suspendido de las canchas.
Le cortaron las piernas.
Pero él volvió y resucitó su hechizo.
Estará dentro de nuestros corazones,
por siempre y en la eternidad.
Creo en el espíritu futbolero,
La santa Iglesia Maradoniana,
El gol a los ingleses,
La zurda mágica,
La eterna gambeta endiablada,
Y en un Diego eterno.
Diego.

Si tienen curiosidad sobre este culto, se hacen regularmente “misas” en una iglesia que se encuentra en el barrio “La Tablada”, en Rosario. Se rezan las oraciones maradonianas, se celebran bodas y bautizos y sobre todo, se realiza la comunión sagrada: Con un asado a base principalmente de chorizos criollos. Y se charla de fútbol, claro.

Si la ciudad de Rosario les cae un poco lejos, siempre pueden visitar su página web o su Facebook:

http://www.iglesiamaradoniana.com.ar/

https://www.facebook.com/groups/25009611969/


jueves, 16 de abril de 2020

Iglesias que no te creerías: 3. La Orden Tifoniana: Los adoradores de Cthulhu




El 1 de diciembre de 1947 muere  Aleister Crowley. Fue todo un personaje:  ocultista, místico, alquimista, escritor, poeta, pintor, alpinista y mago (y no de salón, precisamente, sino de los que practican la “alta magia”, o magia ritualista). Fue miembro (hasta que lo echaron) de la “Orden Hermética de la Aurora Dorada” (una organización secreta que estudia y practica la magia, la cábala y la alquimia); cofundador de la “Astrum Argentum” (una escisión de la anterior) y finalmente líder de la “Ordo Templis Orientis” (Orden de los Templarios del Este), que reorganizó por completo. Su lema era  “Haz tu voluntad, será el todo de la Ley” (muy parecido al mensaje de LaVey cincuenta años más tarde “Hágase TU voluntad”). Era un tipo (Crowley) que afirmaba extraer su energía mística del acto sexual, y con esa excusa organizaba frecuentes bacanales en las que hacía gala de una asombrosa energía (posiblemente gracias a las drogas con las que experimentaba)… y de un gusto completamente ecléctico con respecto a sus partenaires orgásmicos.

Pero esta no es una historia sobre Aleister Crowley (al menos, no del todo) sino de su secretario personal,  Kenneth Grant.

Grant era escritor y editor. Cultivó varios géneros: poesía, novela y ensayo. Con sus escritos influenció en otros grupos esotéricos, como  el Templo de Set o el Dragón Rojo, así como a varios artistas (el más famoso de ellos, el guionista de cómics Alan Moore)
Los que conocieron a Grant lo describen como un individuo atractivo, educado, solitario, inteligente, culto y amigable. Nada que ver con Aleister Crowley, del que sin embargo fue el último de sus secretarios personales y (según las propias palabras de Kenneth Grant) “su discípulo más querido”. A la muerte de Crowley en 1947 pretendió hacerse con el control de la “Ordo Templis Orientis”, pero terminó siendo expulsado de la misma en 1954, cofundando un año más tarde (junto con su mujer, Steffi Grant) su propia orden esotérica, a la que llamó  “Typhonian Ordo Templi Orientis”. Como sus siglas son T.O.T.O, y no suena muy serio, se la suele llamar “Orden Tifoniana”.
Su nombre hace referencia a la criatura llamada “Tifón” de la mitología griega, un monstruo hijo de Gea (la Tierra) y el Tártaro, (el Inframundo).  Poseía cabezas de dragón por dedos y un gran número de serpientes repartido entre sus muslos, con más serpientes formando sus piernas. Tifón podía abrasar todo lo que se le opusiese con sus ojos, vomitar fuego y lava de su boca, y crear huracanes y terremotos con el movimiento de sus alas. Zeus lo desterró al vacío exterior, más allá de las estrellas (según unos) o lo enterró bajo el monte Etna (según otros).

Sea como fuere la Orden Tifoniana se basa en la llamada “magia tifoniana”, la invocación de entidades extraterrestres y de otras dimensiones mediante complejos rituales, la adecuada preparación mística (en parte cultivada gracias al uso de drogas), disciplina mental, ejercicios de meditación y canalización (cómo no) de la actividad sexual. La energía de esas entidades puede ser usada para el propio fortalecimiento personal y para beneficios más mundanos como el tener éxito sentimental, profesional y económico.

Siempre según Kenneth Grant todo se inició en Nueva York en 1918, cuando Crowley y un grupo de magos acólitos suyos   realizaron una serie de rituales conocidos como “Los Trabajos de Amalantrah”, en los que invocaron a unas supuestas entidades interdimensionales, procedentes de la llamada “Mauve Zone”, una región más allá del tiempo y el espacio donde el Ser Verdadero existe, y las entidades que allí residen son de naturaleza tan incomprensible para el ser humano que bien pudieran ser consideradas dioses (y de hecho lo han sido para ciertas culturas pasadas).
Según los escritos de Crowley y Grant, la invocación tuvo éxito. Los cultistas contactaron  con una entidad llamada “Lam” que llegó a materializarse por un breve periodo de tiempo. Según los testigos tenía la cabeza grande, los ojos alargados y la piel de color grisáceo (descripción que posteriormente han dado muchas de las víctimas de casos de abducción).

Si están pensando en los mitos de Cthulhu de H.P Lovecraft… piensan bien. Ahora vamos a ello.

Siempre según Kenneth Grant, en Nueva York en 1918 se conocieron Crowley y una aspirante a escritora de 35 años, que hacía apenas dos había enviudado de un marido maltratador: Sonia Greene, la que luego (en 1921) fuera la esposa de H.P. Lovecraft. Al parecer entre Crowley y Greene se produjo un breve y tórrido romance, y el mago, entre casquete y casquete, le contaría a su amante el éxito del ritual que había llevado a cabo en esos días. Confidencias que la muy chivata de Sonia le contaría, a su vez, a su futuro esposo, dando lugar a la creación de los Mitos de Cthulhu. Eso podría ser cierto teniendo en cuenta que la primera mención del Necronomicon aparece en el relato “El Sabueso”, escrito tres meses después de que el escritor de Providence conociera a Sonia Greene. Pero los escépticos señalan (con cierta razón) que cita por primera vez a  Abdul Alhazred (autor del Necronomicon) en el relato de “la Ciudad sin Nombre”, fechado en enero de 1921, casi seis meses antes de que Lovecraft conociera a su futura mujer. Racionalista y ateo, e incapaz de asimilar este conocimiento, Lovecraft se volvería loco. Paradójicamente, esto favorecería su contacto con estas entidades (a través de visiones y pesadillas), ya que Crowley había dejado la puerta dimensional que abrió mal cerrada. Influido psíquicamente, el escritor de Providence desarrollaría toda una mitología en sus escritos, sin ser consciente de que eran algo más que el fruto de su febril imaginación.

Kenneth Grant señala otras pruebas para cimentar esta tesis:

Crowley tenía un libro de conocimiento, escrito bajo la inspiración de una entidad sobrenatural: El Libro de la Ley. En la ficción de Lovecraft se convertiría en el Necronomicon.

Crowley llamaba a estas misteriosas entidades de otras dimensiones “Los Grandes Antiguos”. Lovecraft los denominaba “Los Antiguos”

Crowley habla del “sueño original de los Antiguos”, de un estado de postración del que estaban despertando gracias a su invocación. Lovecraft escribió que el  gran Cthulhu yace dormido en R’lyeh “que no está muerto aquello que puede soñar eternamente” y todo eso...

Crowley menciona en sus escritos el “Yermo Frío de Hadith”, que Lovecraft rebautizaría como el “Yermo Frío de la meseta de Leng”

Según Kenneth Grant, su “Culto de Cthulhu”  personifica el subconsciente y las fuerzas fuera de la conciencia. La verdadera creatividad solo tiene lugar cuando estas entidades contactan a través de nosotros en un estado de semi inconsciencia, ya sea debido al sueño, las drogas o en un trance auto inducido. No son entidades malignas ni destructivas, sino energías dinámicas de la consciencia, que tratan de abrirse paso hasta nuestra realidad.

Kenneth Grant murió en el año 2011, pero su sucesor al cargo de la Orden Tifoniana, Michael Staley, y sus fieles seguidores, siguen realizando rituales cada cierto tiempo para abrir un poco más la puerta dimensional que permitirá al Gran Cthulhu y los suyos entrar en nuestro mundo...



lunes, 9 de marzo de 2020

Iglesias que no te creerías: 2. Rambo, el héroe cultural de Papua








Según la Wikipedia “Papúa Nueva Guinea, oficialmente el Estado Independiente de Papúa Nueva Guinea (en inglés: Independent State of Papua New Guinea; en tok pisin: Independen Stet bilong Papua Niugini; en hiri motu: Papua Niu Gini)— es un país soberano de Oceanía que ocupa la mitad oriental de la isla de Nueva Guinea (la otra mitad es parte del estado de Nueva Guinea Occidental) y una numerosa cantidad de islas situadas alrededor de esta.”


Fue descubierta por marinos portugueses y españoles en el siglo XVI. El explorador portugués Jorge de Menezes la bautizó como “Papua” por los  guías malayos que llevaba consigo (en su idioma “papuah”, significa ”rizado”, en referencia al pelo de los nativos). Lo de “Nueva Guinea” se debe al capitán español Yñigo Ortiz de Retez, que en 1545, al desembarcar en sus playas, le pareció que los nativos de la zona se parecían a los habitantes de  la costa de Guinea en África. Sin embargo, la isla  no empezó a ser colonizada hasta finales del siglo XIX. La parte norte fue ocupada por Alemania, la parte sur por el Imperio Británico. Tras la primera guerra mundial los ingleses le arrebataron la colonia a los alemanes. Al país se le concedió la independencia en 1949., bajo la tutela de Australia (de hecho, la nación no alcanzaría su auto gobierno hasta 1975). es uno de los países con mayor diversidad cultural del mundo (se han contabilizado 848 idiomas, de los que siguen hablándose 836). Eso, siendo un país escasamente poblado (7 millones de habitantes) y con una población muy dispersa, en el que solo el 18% de la población vive en ciudades.  Mientras que en ellas se vive en el siglo XXI, buena parte de los aborígenes del interior de la selva siguen inmersos en la Edad de Piedra, viviendo en aldeas bajo una estructura tribal y practicando una economía de subsistencia (forma de vida “tradicional”, la llaman). Con todo, estas comunidades no están aisladas: saben de la existencia de ese “mundo exterior” más avanzado, algunos jóvenes van a trabajar a las minas o a las ciudades; y también reciben a misioneros, médicos… y antropólogos, claro.

Uno de ellos fue el británico  Michael Wood, que a principios de la década 2000 convivió varios meses con los kamula, una de las etnias más aisladas. Su sorpresa fue mayúscula cuando, al pedirles que le contaran historias y leyendas de su tribu ¡empezaron a hablarle de Rambo! Y no, no era otro personaje con el mismo nombre. ¡Le hablaron de un tipo grande, muy musculoso, con una cinta roja en la frente y un enorme cuchillo con el que mataba a sus enemigos! Es decir, el personaje interpretado por Stallone.

A grandes rasgos, la historia que le contaron sobre las hazañas de su héroe fue la siguiente: Rambo era un semidios kamula grande, muy fuerte, del que se enamoró la “hija de la Reina” (se supone que de la Commonwealth). Mandó llamar a Rambo a su palacio y copuló con él. Al ser descubiertos por su marido, éste mandó que cargasen de cadenas a Rambo y lo encarcelasen. Hizo que lo juzgaran para condenarlo a muerte. Para ello reunió a todos los abogados australianos, ingleses y norteamericanos. Para defender a Rambo solo se presentó un abogado de Papúa-Nueva Guinea, muy astuto, que argumentó que para matar a Rambo tendrían que matar todas sus imágenes, ya fuera en foto o en película, todas sus camisetas y demás objetos donde estuviera su rostro o su nombre. Y, además, como era un espíritu kamula de los bosques, tendrían que matar la tierra, el agua, los árboles y plantas de Papúa-Nueva Guinea. Y los hombres blancos vieron entristecidos que no podrían matar a Rambo, y lo dejaron libre. Entonces Rambo prometió que, cuando llegara la Tercera Guerra Mundial, él iría a Papúa-Nueva Guinea a ayudar y proteger a sus gentes. Esa Tercera Guerra Mundial era, según le contaron a Wood, algo inminente, ya anunciada en el texto bíblico del Apocalipsis. Los Kamula (y todos los habitantes de Papúa Nueva Guinea en general) lucharían en nombre de Dios contra un Gobierno Mundial Único que querría imponerse para  controlarlos a todos, ejecutando a quien protestase. Además, también mataría a quien leyese la Biblia o fuera a la Iglesia. Pero entonces aparecería Rambo dando a los kamula uniformes y armas para la lucha y llevando a los valientes kamula a la victoria, para que a su muerte pudieran todos ir al Cielo.

Una vez pasada la sorpresa inicial, Wods se puso a analizar el mito de Rambo (y posteriormente lo publicó en su libro “Kamula accounts of Rambo and the state of papua nex guinea” 2006). Los kamula valoran sobre todo la masculinidad, reflejada en la fuerza física, las habilidades como gran guerrero y cazador y el atractivo sexual. Narrando sus hazañas, llevando armas (o imitaciones de madera), copiando su forma de hablar  y vestir o simplemente teniendo presente su imagen, Rambo les transmitía fuerzas para luchar contra la adversidad. Este rol, tradicionalmente, lo habían llevado a cabo los llamados “espíritus de los arbustos”, o “del bosque”, seres mágicos que se movían entre el reino visible e invisible y que aumentaban las capacidades de guerreros y cazadores si eran invocados. Convertirse en el recipiente de un espíritu de los bosques tenía un inconveniente: había que actuar al servicio de la tribu, no para el beneficio propio. Los que actuaban egoístamente eran malvados, y si tenían fuerza o buena suerte era porque eran brujos que devoraban carne humana, por lo que según las leyes de los kamula podían (y debían) ser ejecutados en el acto. Los kamula estaban muy ofendidos contra el gobierno porque  no les daba permiso para matar legalmente brujos. También consideraban que el gobierno era egoísta (y por lo tanto, malvado), ya que no repartía los productos de tecnología moderna ni el dinero entre todos, sino que los atesoraba para sí. Y es que para los kamula el dinero y la tecnología proceden de los europeos (o de Dios, según algunos), por lo que han de ser un bien común, no de unos pocos. Por ello los kamula se sentían oprimidos y esperaban la llegada de Rambo, que los liberaría.

Sobre cómo entraron en contacto los kamula con las hazañas de Rambo hay dos teorías: Una, que otro antropólogo anterior a Woods les mostró fragmentos de una película de tal personaje a los kamula para ver cómo reaccionaban. Otra, que alguno de los jóvenes que salen de la tribu para trabajar en las minas o probar suerte en la ciudad vio alguna de las películas y las contó a sus paisanos cuando vino de visita, narrándolas como si fueran hechos reales (o quizá sus oyentes lo entendieron así)

De un modo u otro, Rambo, el defensor de los oprimidos por el malvado gobierno, sigue siendo admirado y adorado como héroe cultural, semidiós y futuro liberador de Papúa-Nueva Guinea.