domingo, 30 de abril de 2017

La casa maldita de Madrid


Cuando hablamos de casas embrujadas o malditas tenemos tendencia a pensar en edificios unifamiliares, como la célebre casa de Amityville, o en fríos y oscuros castillos o caserones escoceses... No en un inmueble de pisos de los que encontramos miles en nuestras ciudades.
Y sin embargo, en el número 3 de la calle Antonio Grillo, en el barrio de Malasaña, en Madrid, se alza un inmueble construido ahora hace unos 135 años, de tres plantas más bajos, sin ascensor... que en nada destaca de los edificios vecinos salvo por el hecho que, entre 1945 y 1964 se cometieron allí nada menos que ocho asesinatos.

El camisero Felipe de la Braña Marcos vivía solo en un piso de la primera planta. El 8 de mayo de 1945, debido al mal olor que salia de su piso y a que hacía días que nadie lo veía, se llamó a la policía y se forzó la puerta del inmueble. Encontraron el cuerpo del pobre hombre en su cama, asesinado a golpes en la cabeza. Hacía al menos cinco días que había muerto, y aún aferraba en la mano derecha un mechón de pelo que se supone era de su asesino. La policía supuso que el motivo del asesinato fue el robo. Y el crimen nunca fue resuelto. No se me sorprendan, que por aquel entonces no había pruebas de ADN...

En abril de1964, en el tercer piso, una madre soltera de veinteañera, Pilar Agustín Jimeno, estranguló a su hijo recién nacido, envolvió el cuerpo en una toalla y lo escondio en un cajón, donde lo encontró su hermana tres días después. Cuando se interrogó a la infanticida, se limitó a decir que lo había hecho "para ocultar su deshonra". Bien es verdad que ser madre soltera en la España de los años 60 no era tema baladí, pero bueno... Dejémoslo.


Sin embargo, el asesinato que dio su fama al edificio tuvo lugar dos años antes, en 1962. El 1 de mayo el sastre granadino José María Ruiz Martínez, de 48 años, vecino también del tercer piso, mató a su mujer y a sus cinco hijos con un cuchillo, un martillo y una pistola. La menor tenía apenas dos años. La mayor, catorce. El hombre se suicidó de un tiro mal pegado en la cabeza, ya que no murió en el acto. Lo único que alcanzó decir es que los había matado " para no matar a otros". Se ignoran los motivos de su enajenación...

Esta sucesión de hechos macabros son más famosos de lo que debieran ¡debido a una campaña publicitaria! En el año 2014 la inmobiliaria API Monteleón, teniendo que vender un piso en esa finca, decidió cambiar las tornas: En lugar de ocultar la mala fama del inmueble la publicitó, atrayendo así a curiosos y amigos de lo macabro, que de todo hay en la viña del Señor...
Aunque el edificio del número 3 se lleva la fama, no es el único con la étiqueta de tetrico. En los sótanos del número 9 de la misma calle se encontraron hace años numerosos fetos humanos (algunos hablan de cientos). Normal, si se tiene en cuenta que en ese lugar funcionaba una clínica abortista clandestina, y los fetos eran enterrados allí mismo. Hoy en día hay en el inmueble una asociación cultural: “Sin Ánimo de Nombre”. Dicen (aunque creo que es mucho decir) que las pinturas que adornan la entrada, obra de los artistas Borondo y Ze carrion, son una referencia velada a tan macabros sucesos...

Los amantes de la crónica negra dicen que los sucesos sangrientos se remontan muchos años atrás, cuando la calle se llamaba “de las Beatas”. En 1861 fue apuñalada en plena calle una mujer, Carlota Pereira, por un sicario pagado por su marido (sicario que fue detenido gracias a la intervención de un tal “Benito” que resultó ser una mujer, Francisca Burdeos, que como hombre fue a la guerra y como hombre ejercía.... pero bueno, eso es otra historia). Y si nos remontamos más, hasta el año 1776 nada menos, nos encontramos con otro asesinato en la calle: un hombre que fue apuñalado también en mitad de la vía pública. El asesino resultó ser nada menos que un cura, el primero en ser condenado a muerte por la justicia civil en Madrid (aunque fue perdonado por Carlos III, el muy aguafiestas).

Así que si se pasean por el barrio de Malasaña en Madrid y pasan por la calle de Antonio Grillo... No digan que no les avisé.

sábado, 1 de abril de 2017

Lugares embrujados (o algo parecido) de España. 2. Vallgorguina, lugar de Aquelarres

Vallgorguina es un municipio de la comarca del Vallés Oriental, en la provincia de Barcelona y muy cercano a la ciudad condal (menos de 40 km). Tiene cerca de un millar de habitantes, aunque muchas de sus casas son segunda residencia. Es un municipio con más historia de la que aparenta: aparece citado, con el nombre de “Vallem Gregoriam” (o Gorgoriam, que está escrito de las dos maneras, esos escribas medievales, ya se sabe) en un documento del año 986, en el que el rey franco Lotario confirma la tenencia de esas tierras por parte del monasterio benedictino de Sant Cugat. Sobre su nombre hay varias teorías: Una, que procede de “valle de Gregorius”, quizá el propietario de un fundus en el Bajo Imperio Romano. Otra, que hace referencia a las muchas pozas de agua (gorgs, en catalán) que forma la riera (arroyo) que cruza la localidad. Y por último la explicación más romántica es que hace referencia a las supuestas goges (espíritus femeninos de las aguas) que junto con las brujas infestan la comarca.

Esta es la hipótesis que más le gustó al doctor Antoni Puigblanch, que en 1849 escribió un artículo en la revista “La Universitat” (Barcelona) sobre la tradición pagana, brujeril y satánica, que imperaba en la zona. De nada sirvió que el sacerdote escolapio Josep Rius desmintiera categóricamente tal afirmación en su libro “Memorias históricas de la ciudad de Mataró”. La semilla de la “brujería” había sido plantada. Menos de cuarenta años más tarde (1888) el historiador Josep Pellicer i Pagès ahonda sobre el tema citando, por primera vez, el lugar de reunión de las brujas: el dolmen llamado “Pedra Gentil”. Según él, las brujas se reunían alrededor del megalito, y aún más, era tradición tenida por cierta que saltaban encima convirtiéndose en nubes negras para esparcir el granizo en la comarca y destruir las cosechas, o volar hasta el mar para provocar tempestades y hundir las barcas de los pescadores de Arenys. El historiador Josep María Pons i Guri refutó las afirmaciones de Pellicer inmediatamente en un más que documentado artículo (“La cacera de bruixes als anys 1619-1621”, publicado en la revista “La Vall”) demostrando que durante el periodo álgido de la caza de brujas en el Estado hay un UNICO CASO documentado relacionado con la brujería en la zona (en concreto, una reunión de autoridades eclesiásticas de la baronía de Monclus, a la que NO pertenecía Vallgorguina, para purgar de brujerías y herejías la comarca. No lo debieron hacer muy bien, pues no se realizó ni una sola detención, ni mucho menos juicio ni ejecución, claro). Pese a que sus conclusiones fueron que la pretendida tradición brujeril de Vallgorguina era pura fantasía, el folclorista Joan Amades se hizo eco de la obra de Josep Pellicer en artículos de su Costumari Catalá (escritos entre 1917 y 1918). En ellos habla de una reina de brujas y goges (hadas de agua, recordémoslo) que cada sábado por la noche se reúnen alrededor de la Pedra Gentil. Dice que el dolmen se alza sobre una montaña, cerca de Arenys (?)

El dolmen en cuestión se encuentra en las afueras del municipio, ya dentro del Parque Natural del Montnegre i el Corredor, muy cerca de la iglesia románica (hoy desconsagrada) de Santa Eulàlia de Tapioles. El dolmen está formado por 7 megalitos verticales, que soportan un gran bloque megalítico superior horizontal. Los 7 megalitos verticales no son todos de una única pieza, sino que 3 de ellos constan de una gran piedra y otra pequeña piedra superior yuxtapuesta, uno de ellos consta de 3 partes (base inferior, gran piedra central y pequeña piedra superior). Su altura exterior es de 1,53 metros (interior: 1,28 metros). El gran megalito superior horizontal, está partido por la mitad, con una cierta separación entre sus dos partes (25 centímetros). Su longitud máxima es de 3,16 metros y su anchura, de 2,54 metros. La disposición de los megalitos es de forma circular, con una distancia entre ellos que oscila entre los 20 y 39 centímetros, dejando una gran apertura entre dos megalitos, de 81 centímetros, a modo de puerta de entrada. Su nombre popular (Pedra Gentil) tiene reminiscencias ancestrales, ya que “gentil” no se aplica como amable, sino en la acepción de pagano. De no cristiano. Otros dicen que es deformación del nombre primitivo original, “pedra gelada” (piedra helada) que como tal aparece en documentos de inicios del siglo XIX. Pero aguafiestas hay en todas partes...

Los arqueólogos no se ponen de acuerdo acerca de la antigüedad del dolmen, fechándolo en un margen muy amplio: Los más optimistas datan su construcción hacia el 3.500 AC; los más prudentes apuestan a una fecha más reciente, el 2.000 AC. Sea como fuere, es muy antiguo...

O, al menos, las piedras lo son. Existe una tradición muy arraigada de que el dolmen no se encuentra en el lugar en el que fue erigido originalmente. Dice la tradición que al labriego que cultivaba los terrenos donde se encontraba le molestaba y lo trasladó piedra a piedra, sobre sus espaldas, reconstruyéndolo donde hoy está. Y las leyendas corroboran a las leyendas: ¿Cómo podían los pescadores de Arenys ver saltar a las brujas sobre la roca y convertirse en nubes de tormenta, si de Vallgorguina a Arenys hay 11 km. a vuelo de pájaro? Este traslado legendario debíó hacerse antes de 1855, ya que en esa fecha se realizó una restauración del megalito, a cargo del propietario del terreno, Josep Pradell. Es la primera restauración de un dolmen de la que se tiene referencia en Catalunya, por cierto...
Poniéndonos serios, y entrando en el terreno de la especulación (pues no hay prueba documental) puede que fuera el propio Josep Pradell el que, con la excusa de la restauración, cambiara la ubicación del dolmen. La época de la restauración coincidió con una época de obras que mandó realizar en su finca: Ensanchar el camino (por lo que tuvo que demoler una parte de la montaña), construir un puente (que se terminó en 1868). Es posible, sólo posible, que mandara recoger las piedras de las ruinas del dolmen para recolocarlas en su ubicación actual. Y es que la Pedra Gentil es diferente de otras construcciones dolménicas catalanas: Los megalitos que forman los pilares están aislados, mientras que lo habitual es que estén juntos, formando un recinto cerrado. Además, lo habitual en estas estructuras es que tengan alrededor una serie de piedras clavadas en el suelo, formando un crómlech, (como delimitando el espacio) del cual no hay ni rastro en las cercanías de nuestro dolmen.
El dolmen ha pasado recientemente por otra reconstrucción: hacia 1936 uno de los pilares megalíticos cedió, colocándose en su lugar en noviembre de 1987, gracias a la Asociación Cultural de Vallgorguina.

Y es que los ochenta fueron muy importantes para el dolmen en particular y Vallgorguina en general, ya que volvió a ponerse de moda como lugar mágico, esotérico y “de gran fuerza telúrica”.... signifique lo que signifique. En 1983 se dice que se han visto criaturas de aspecto terrorífico en las cercanías del dolmen. Hacia 1985 un tal “Xavier C” afirma haber sido abducido por “unos seres de color gris verdoso lo habían llevado al interior de una cueva, muy cerca del Dolmen“ (no me busquen la cueva que nunca fue encontrada). Un fotógrafo aficionado llegó a captar una serie de fotografías borrosas, mostrando criaturas de aspecto bestial y manos en forma de garras. Finalmente, en 1989, se encontraron 16 huellas de “pies homínidos” dispersas por la zona. Paralelamente, el lugar adquirió cierta fama entre ocultistas y adeptos a las prácticas mágicas, que cada cierto tiempo realizaban rituales allí. Algunos de estos rituales tenían un propósito más o menos serio, otros degeneraban en orgías de sexo y drogas. El rumor de esto último atrajo curiosos. Demasiados curiosos. Hubo un par de sucesos desagradables, se habló incluso de un par de palizas e incluso de una violación, y de que a un grupo de ocultistas en pleno ritual les dispararon un par de tiros (supongo que al aire, porque no hubo heridos que se sepa)

El dolmen tiene su propia leyenda a lo “bruja de Blair”. Dicen que aquel que se acerque una noche de sábado de luna llena y no sea lo bastante pecador... amanecerá ahorcado de los árboles cercanos al día siguiente, sin duda alguna por el influjo de los fantasmas de las brujas que aún tienen maldita la comarca.

Así que ya saben.... Vayan bajo su responsabilidad, y todo eso... Y no digan que les envío yo, que al igual me conocen.


lunes, 27 de febrero de 2017

Lugares embrujados (o algo parecido) de España. 1. Ochate, la puerta al Infierno



El pueblo abandonado de Ochate se encuentra en el condado de Treviño, en Castilla y León, aunque físicamente está rodeado por tierras alavesas. Si tienen curiosidad por visitarlo, la manera más fácil de llegar a él es desde Vitoria-Gasteiz, que está sólo a 14 km. Dirijanse a San Vicentejo, oriéntense buscando la torre de la iglesia de San Miguel de Ochate... Y prepárense para dar un paseo, que los coches no pueden llegar hasta allí. Por cierto, que del pueblo en sí tampoco queda gran cosa: la torre de la iglesia,un par de ruinas de casas y, por los alrededores, los restos de la ermita de Burgondo. También hay una necrópolis con tumbas antropomorfas, en una de las cuales se acostó la Belén Esteban cuando hacía de investigadora paranormal, pásmense...
La primera referencia escrita de Ochate se encuentra en la "Nómina de San Millán" en el año 1025. El pueblo estuvo abandonado entre los siglos XIV y XV, se repobló en el XVI y se abandonó definitivamente en el siglo XIX, aunque fue ocupado ocasionalmente hasta los años 20-30 del siglo XX. De hecho, se dice que el pastor que ocupaba la última casa del pueblo apareció asesinado....

No es hasta enero de 1982 cuando el pueblo adquiere fama de lugar mágico. La culpa la tiene un artículo firmado por Prudencio Muguruza publicado en la revista "Mundo Desconocido". Desde entonces parece que Ochate se haya convertido en lugar de moda para los parapsicólogos... Es más, de un tiempo a esta parte, y gracias a la publicidad de Iker Jimenez... ¡parece que todo pasa allí, y no en ninguna otra parte!
En su artículo, y para empezar, Prudencio Muguruza dice que el pueblo había sido abandonado debido a tres epidemias consecutivas (de viruela en 1860, de tifus en 1864 y la última de cólera en 1870). Si así fue, las enfermedades se dieron sólo en el pueblo, que no consta que afectaran a los pueblos vecinos, ni de Álava, ni de Burgos.
Afirma también que el último cura que tuvo el pueblo, don Antonio Villegas, desapareció misteriosamente en 1868. Varios vecinos le vieron dirigirse a la cercana ermita de Burgondo... Nunca volvió, ni nadie le volvió a ver jamás.
También apunta que en 1947 se vieron extrañas e inexplicables luces por el pueblo. Que el paraje tiene fama de lugar maldito en toda la comarca, que de cuando en cuando desaparecen animales y gente, que a veces aparecen horas después... Y otras no. Que hubo al menos un caso de combustión espontánea, por parte de un pobre desgraciado cuyos restos fueron encontrados calcinados por las cercanías, sin que se sepa el cómo ni el porque. Que en 1980 se grabó una psicofonía donde se oye claramente la palabra " kanpora" (que, en euskera, quiere decir "¡fuera!").
Y para finalizar, el plato fuerte del artículo de Mugurza: en 1981, se fotografía en Ochate lo que, según supuestos expertos, no puede ser otra cosa que un OVNI. (La foto la tomó el mismo Mugurza, por cierto)

Desde entonces se han producido otros sucesos paranormales (o así se ha dicho):
Entre 1986 y 87 tuvieron lugar varios avistamientos paranormales, luces extrañas, ovnis, figuras fantasmales... En 1987 se suicida precisamente en esa zona un investigador paranormal, Alberto Fernández, que estaba obsesionado por el misterio del pueblo... (colegas suyos afirmaron haber visto luego su fantasma) y en ese mismo año dos compañías de carros blindados que estaban de maniobras por la zona desaparecieron más de cuatro horas. Segun la versión oficial se perdieron por la niebla (bastante espesa en la zona, la verdad).
Más recientemente un cámara aficionado, Mikel Colmenero, ha afirmado haberse topado con unos seres gigantes por las cercanías. No hay documento gráfico, lamentablemente... Al parecer la presencia de los seres estos escogorcia los aparatos eléctricos....
También se dice que se ve de cuando en cuando la aparición de una mujer que viste de negro, y que hay en la zona un manantial escondido de aguas mágicas, que algunos dicen que da la eterna juventud.... Pero son estos datos que no he podido contrastar, ni ponerle nombre o apellido a quien afirma tal cosa.
Para terminar, los hay que traducen Ochate, del euskera antiguo, por "puerta a los cielos". Portillo o paso alto, sería una mejor traducción.
Si quieren leer un estudio serio (y bastante menos fantasioso que todo lo anterior) les remito al libro "Ochate: Realidad y leyenda del pueblo maldito" escrito por Antonio Arroyo y Julio Corral y publicado por editorial Aguilar en el año 2007. Pero no me lo lean si persiguen sueños y misterios....
Porque puede que se me desilusionen.

Próxima entrega: Vallgorguina, lugar de Aquelarres.

domingo, 29 de enero de 2017

Los santos prohibidos: 7 (de 7) La beata Bernarda (la del coño)


En esta serie he tratado de ser riguroso, tanto con la tradición eclesiástica como con la versión histórica de las vidas de los diferentes mártires. En esta última, permítanme que me aparte un poco del dogma, y adopte una perspectiva más "ludus iocandi".

Todos hemos oído hablar del famoso “coño de la Bernarda”, en sus acepciones “Esto parece el coño de la Bernarda” o “Esto es como el coño de la Bernarda”. ¿Pero quién fue la famosa Bernarda?

Dicen unos que fue una prostituta sevillana, tan solicitada que su vagina no conoció descanso y sus piernas sólo volvieron a cerrarse ya en el ataúd, una vez difunta. Otros precisan más y dicen que la tal Bernarda fue prostituta que ejerció en Alhucemas, hacia el final de la Guerra del Rif. Las tropas españolas desembarcaron en septiembre de 1925, pero no recibieron orden de avanzar hacia el interior de Marruecos hasta primavera de 1926, entreteniendo la espera con numerosas prostitutas entre las que destacó por su buen hacer la famosa Bernarda.

Sin embargo, corre desde finales del siglo XVIII otra tradición que sitúa a la tal Bernarda en un contexto completamente diferente, no ya como prostituta pecadora sino como santera beata y digna de entrar en el santoral. Esta tradición es la que recogió Manuel Talens en su novela “La parábola de Carmen la Reina” (publicada en 1992).

Según esta tradición, la tal Bernarda ejercía como santera en el pueblo de Artefa (¿quizá Artafe, en las Alpujarras? Aunque otras leyendas relacionadas dicen que estaba el pueblo por Ciudad Real, cerca de Sierra Morena). Unos dicen que se dedicaba sólo a sanar animales, otros que también lo hacía con personas. Sea como fuera, sus curaciones eran muy milagrosas. Pues era, claro, muy religiosa, pese a ser hija de moriscos, algunos dicen que hija natural ¡del rey musulmán Abén Humeya! Que ni en las fechas se ponen de acuerdo las diferentes leyendas, que mientras unos dicen que vivió por el siglo XV, otros la sitúan cien años más tarde, en el XVI.

La santidad le venía a la buena mujer, pásmese, nada menos que de su reverendísimo coño, que según unos metió en él la mano entera san Isidro Labrador (la versión del siglo XV) y según otros el arcángel San Gabriel (la versión del siglo XVI). Y parte de la sanación que tan milagrosamente ejercía consistía en tocarle el santo coño, suponemos que con el dedo, o la mano, que la tradición no lo especifica... Y claro está, a su muerte quedó incorrupto (el coño), y las buenas gentes de Artefa lo metieron en relicario de oro y enviaron mandado al Arzobispo de Granada para que se iniciasen los trámites con Roma, para que la hiciera santa. Pero volvieron los emisarios con la siguiente respuesta:

Dicen los senyores teologos e dominicos desta Ecclesia de GRANADA que nunca oyóse en toda la christiandad, que el Senyor Papa gobierna, y Christo benedice, que nada bueno saliera del coño de una muller, a no ser el Senyor mesmo IesuChristo, de su Sancta Madre, con todo Virgen, e que por eso la devoçión popular del coño de la BERNARDA era cosa perniçiosa que devía ser desterrada, so pena de mandar la Inquisición a façer las pesquisas oportunas

Y ante tal cerrazón y con el lógico miedo a las pesquisas de la Santa Inquisición resolvió el cura del pueblo esconder la reliquia, a espera de tiempos más propicios para su veneración. Y ahí sigue.

Y es más, la relación de todos los hechos de la beata (y su coño) quedó escrita para la posteridad en la obrilla “Relación de las cosas verdaderas que acotescieron en Las Alpuxarras en lo que se refiere á una piadosa muller llamada la Bernarda, y al coño della, que fizo grandes milagros para la gloria eterna de Dios nuestro Senyor y de la Sancta Madre Ecclesia, escrita por el Licenciado Higinio Torregrosa, Cura Propio de la Ecclesia del Sancto Christo del Zapato desta ciudád de Artefa



Y queden ustedes con Dios... que al igual yo me he quedado con ustedes.


sábado, 31 de diciembre de 2016

Los santos prohibidos: 6 (de 7) San Foutin, el del falo.



Seguimos con otro santo francés “peculiar”. Les pongo en antecedentes:

Según la tradición, entre los años 87 y 177 vivió en Lugdunum (la actual Lyon) un tal Potino (Photinus en latín). Tuvo el honor de ser el primer obispo cristiano de la ciudad. Como ser cristiano no estaba muy de moda fue martirizado en tiempos de Marco Aurelio. Lo cierto es que martirizarlo poco, en comparación con otros: Como el hombre estaba muy yayo (90 años, en concreto) quedó fatal de la primera paliza que le dieron y murió a los dos días escasos de su encierro. Como prueba de su existencia y martirio se conserva una carta atribuida a San Ireneo (que lo sucedió en el cargo), dando las malas noticias, y que está recogida en la Historia eclesiástica de Eusebio de Cesarea (HE V, 1,1–4,2). Hasta aquí, fetén. Uno más, me dirán ustedes, que no anda precisamente escasa la Iglesia cristiana de mártires...

El problema está que, en francés medieval, “foutre” significa, literalmente, “joder”(en el francés actual se dice “baiser”, que es el infinitivo de besar, lo que ha dado lugar a más de una bofetada de turista escandalizada frente a españolito con problemas idiomáticos... aunque también ha dado lugar a reacciones gozosamente sorprendidas de oh la la que atrevidos son los españolos y todo eso). En catalán es raíz que se mantiene, así que si visitan mi ciudad posiblemente oirán un “no´ m fotis” que es absolutamente equivalente al castizo “no me jodas”

Bueno, sigamos. Por esta confusión lingüistica, al pobre y venerable Photinus, con el nombre de “Foutin” se le empezó a venerar como santo que “resucitaba” la virilidad perdida de los hombres. Se decía de él que ya en vida practicó muchos milagros en este sentido, y claro ¿acaso no iba a hacerlos después de muerto?

Había en Francia dos lugares de peregrinación para los seguidores del santo:

El monasterio franciscano de Les Cordeliers de Embrun, (Altos Alpes), albergaba a modo de reliquia nada menos que el falo momificado (y de considerable tamaño, por cierto) del santo. Sobre esta reliquia, muy milagrosa, se vertía vino en ocasiones especiales, se recogía de la bandeja y luego se vendía en pequeñas redomas como santa medicina contra la impotencia y la esterilidad masculina. El monasterio fue muy dañado en la Guerra de los Cien años (de hecho, hoy sólo queda la iglesia en pie, y aún muy restaurada) y la sagrada reliquia se perdió. Personalmente y por las descripciones pienso que sería el miembro viril de un caballo o burro, pero bueno, ya saben que soy un descreído.

Más importante era el santuario de Varages (Provenza), donde la devoción a san Foutin era tanta que los peticionarios colgaban cipotes de cera en su capilla, a modo de exvotos (no me atrevo a imaginar como lucía la iglesia durante la misa, que me entra la risa). El motivo de tanta devoción era una talla de madera del santo tenida por muy milagrosa: Gastaba un cipote erecto bastante considerable, y las feligesas, así disimuladamente, raspaban unas virutas del mismo para hacerselo tragar con vino a su marido y así resucitar su masculinidad. Por maravilla celestial por mucho que se raspara, el falo nunca menguaba.
No me busquen la talla en Varages, que se perdió durante la Revolución Francesa. Se conoce, eso sí, la explicación del “prodigio”: La talla estaba atravesada por un cilindro de madera a la altura de la entrepierna, y a medida que menguaba por delante le daban un martillazo por detrás para que volviera a crecer. Y cuando se acababa el cilindro, pues otro, que el bosque está lleno de madera. Sobre el origen de la talla ya entramos en el terreno de la especulación: Posiblemente una vieja estatua romana dedicada al dios Priapo, famoso por sus grandes.... atributos.

Próxima (y última) entrega: La beata Bernarda, (sí, la del coño).

jueves, 1 de diciembre de 2016

Los santos prohibidos: 5 (de 7) San Guinefort, (el perrosanto)




Fue fábula o cuentecillo que se hizo muy popular durante la Edad Media. Seguro que cuando se la cuente les sonará. Aunque ya circulaban versiones anteriores, vamos a quedarnos con la versión que puso por escrito Étienne de Bourbon (aunque le gustaba firmar como Stephanus de Borbone, muy pedante él). Este monje dominico e inquisidor fue entre 1223 y 1250 predicador general, cargo de cierta importancia gracias al cual recorrió buena parte de la Francia actual. Redactó un grueso volumen llamado “Tractatus de diversis materiis predicabilibus” (actualmente se encuentra en la Sorbona, por si tienen curiosidad. El fácil de reconocer: Lo tienen atado con cadenas para evitar su robo. Como los libros más peligrosos de cierta biblioteca....) El libro en cuestión pretende ser un catálogo de los errores de la fe, pero se queda en una recopilación de más de 3.000 relatos cortos, escritos con intención ejemplarizante, a menudo con moraleja, muy ameno para los que nos gustan estas cosas.

Según el relato Guinefort vive con su amo, el señor del castillo de Villars-les-Dombes. Éste tiene un niño de pocos meses, y Guinefort acostumbra pasar las tardes en la habitación donde está la cuna, custodiándolo (supongo que sale más barato que contratar una niñera). Un día que el señor se ha ausentado se encuentra al volver la cuna volcada, al niño que no aparece por parte alguna y el perro que viene a saludarle, alegre como hacen siempre los perros... con sangre en el hocico. Convencido de que Guinefort ha matado al niño saca la espada y lo atraviesa sin dudar. Entonces oye un llanto: El niño está escondido tras un tapiz, donde lo ha dejado el perro, y la sangre es de una víbora que se había colado en la habitación. El perro no era el asesino del niño... sino su salvador. Arrepentido vuelve ante el perro, que agoniza y que con sus últimas fuerzas mueve levemente la cola y le lame la mano. Todo muy perruno. Sea como fuere, el señor del castillo mandó que le hicieran una tumba de hombre, pues mejor que muchos hombres había sido, y pagó a juglares para que narraran su historia y fuera por todos conocida. Guinefort fue considerado un protector de niños, y su tumba un lugar de veneración, a la que el pueblo va en romería el 22 de agosto, día de su muerte según la tradición, a rogarle por la protección de sus hijos, sobre todo si son de corta edad. Ni que decir tiene que la cosa no acabó muy bien: La Iglesia consideró que esto de hacer mártir y santo a un perro era herejía de las gordas, así que destruyó la tumba, no sin antes desenterrar los restos del pobre perro y quemarlos, como sutil indirecta a quien continuase con esta tontería de culto.

No debieron los labriegos de la zona terminar de pillarlo, que están documentadas romerías al lugar donde se supone que estaba la tumba hasta 1930, en que se hizo la última. Por si tiene curiosidad la oración que hay que hacerle es:

Sant Guinefort, protégenos de los idiotas y de las serpientes malvadas

Amén.

Proxima entrega:: San Foutin. (el del falo)

jueves, 3 de noviembre de 2016

Los santos prohibidos.4 (de 7) San Cristóbal, el ganapán.



Según la tradición fue en vida un cananeo llamado Reprobus (según otros, Offerus), un gigante de más de dos metros de altura (cinco codos, dos metros treinta centímetros exactamente). No se me asombren por la altura, que el filisteo Goliat era aún más alto, seis codos y un palmo (2´90 metros, poca broma). Con menos datos los del canal Historia montan una serie sobre gigantes alienígenas... Mmmm (Señores del canal, pónganse en contacto conmigo como asesor, soy barato, guiño-guiño, codazo-codazo)
Bueno, a lo que íbamos. Reprobus (u Offerus, que tanto monta) quiso poner su enorme fuerza al servicio del rey más poderoso de la tierra. Al principio, el de su patria, Canaán. Pero al saber que le tenía miedo al Diablo pensó que éste sería un amo más poderoso, y se puso a servir a un brujo adorador del Maligno. El brujo cometió la indiscreción de confesarle que nada podía hacer contra Cristo y sus seguidores, así que el voluble gigante mudó de nuevo de lealtades y se acercó a un santo ermitaño, a que le instruyera sobre cómo servir a ese Cristo que era tan poderoso incluso después de muerto. El ermitaño le habló de ayuno y oración, pero al gigantón eso no le iba, así que le propuso servir a los demás de manera altruista. Sin duda eso agradaría al Hijo de Dios. Así que el futuro san Cristóbal se dedicó a ayudar a la gente a cruzar un peligroso río, tan profundo y de aguas tan turbulentas que muchos de los que lo intentaban morían ahogados.  Un día cruzó a un niño de pocos años, y le pareció la carga más pesada de todas, tanto que pese a su enorme fuerza tuvo que ayudarse desgajando un árbol y usándolo como cayado. Pues el niño no era otro que Cristo, y era tan pesado porque con él cargaba con todo el peso del mundo, ya que como Dios lo había creado... No me digan que no han oído la historia, pues es la parte más conocida de la leyenda del santo. El gigante se cambió el nombre a Cristóbal (en griego, "Christóforos" portador de Cristo), fue bautizado como tal en Antioquía y se puso a predicar por Licia (en  Asia Menor, actualmente la región corresponde a las provincias turcas de Antalya y Muğla). Esto no le hizo ninguna gracia al rey local, un tal Dagón, temeroso de enemistarse con la poderosa Roma y su política anti cristiana. Al principio trató de reconvertir al gigante llevándolo por el mal camino, y para ello hizo que le llevaran a dos rameras bellísimas y muy expertas en esto de darle gustito al cuerpo, Niceta y Aquilina que se llamaban. Pero el santurrón de Cristóbal no sólo no quiso saber nada de ellas a ese nivel, sino que las convirtió al cristianismo, al igual que estaba haciendo con buena parte de la población. Así que al rey Dagón no le quedo otra que cortar por lo sano y mandar cortarle la cabeza al gigantón (después de que cuatrocientos soldados le dispararan flechas sin matarle, menos broma) el 25 de julio (según los católicos, los ortodoxos dicen que no, que fue el 9 de mayo, y los mozárabes decían que ni unos ni otros, que el 10 de julio).

Históricamente se supone que vivió a mediados del siglo III o inicios del IV. La culpa la tiene una primitiva referencia que indica "que fue martirizado en tiempos del emperador Decian", con lo cual los candidatos son dos: Decio (Decius) que gobernó Roma entre 249 y 251 y Daciano (Dacianus) que lo hizo  entre 308 y 313. Historiadores más o menos serios apuntan a que en realidad se trata de un santo de rigurosa historicidad, Menas de Alejandría, que fue martirizado el 11 de noviembre del 309. Parte de sus seguidores le conocían como "el Christóforos", ya que les traía a Cristo (bueno, más bien su palabra)  ¿Y lo de cruzar el río con el Niño Jesús y tal y pascual? Bueno, como cuento es bonito, pero no muy original: En el mito del vellocino de oro el argonauta Jasón lleva a una anciana a través de un río tumultuoso. La anciana pesa bastante más de lo que debería ya que no es otra que la diosa Hera. Al revelar su verdadera identidad el héroe se pone al servicio de la diosa, evidentemente.




El culto a Cristóbal se inició en Oriente, no llegando a Europa occidental hasta la Baja Edad Media, y de hecho no entra en el santoral romano hasta 1550, pese a que su leyenda era de sobras conocida. Ese fue el motivo que señaló  el Vaticano para apearlo del santoral en 1970: se argumentó que la tradición del santo no era romana y que se había implantado de manera parcial (dejando así huérfanos de santo a los Cristóbales de este mundo, que son unos cuantos)

Es fácil reconocerlo en las representaciones iconográficas, ya que casi siempre es representado llevando un niño sobre el hombro, que es, evidentemente, el niño Jesús. En las escasas imágenes en las que no está por la faena, fíjense si la figura lleva una rueda de molino así, como si tal cosa, o el tronco de una palmera a modo de cayado. También (aunque ya es muy rarísimo) puede aparecer con la palma del martirio, pues mártir es. Hay tradición de representarlo en las iglesias cerca de la puerta lateral derecha. Lo apunta el bueno de Juan Eslava Galán y si el viejo profesor lo dice yo me lo creo.

Como protector que es de transportistas y viajeros en general (otro patronazgo que comparte con san Menas, que lo es en la tradición copta) es costumbre, o al menos lo fue muchos años, llevar una medallita del santo en el coche. Y en muchos lugares se bendice el coche (y, de hecho, todo vehículo con ruedas) el día de la festividad del santo. En mi ciudad, Barcelona, se hace antes, el 10 de julio, debido a la leyenda de que ese día el santo llega en barca y sube todas las Ramblas antes de desaparecer a la altura de la plaza Catalunya, con el niño Jesús a los hombros, evidentemente... Si tienen curiosidad, la ceremonia de bendición se realiza en la capilla de la calle Regomir, desde las 10 de la mañana hasta las 19.00. La tradición procede del año 1907, y es todo un espectáculo por la presencia de coches de época.