martes, 1 de julio de 2014

Bestiario contemporáneo II: El Diablo de Jersey



Se trata de un ser volador con cara de caballo, cabeza de perro, alas de murciélago, brazos con manos y garras, pezuñas hendidas "como de cerdo" y cola bifurcada. Y bastante grande, cosa de un metro de altura (hay quien dice que más). Se mueve velozmente y es capaz de lanzar un grito espeluznante. Dicen que los indios Lenni Lenape ya dejaron constancia en sus leyendas orales de este ser, así como los primeros exploradores blancos que recorrieron la zona.


Sea como fuere, en Nueva Jersey (y más concretamente en el área de Pine Barrens) se cuenta un origen muy diferente: A principios del siglo XVIII vivía en la zona una tal "Madre Leeds", que no cesaba de quedar embarazada. Tras dar a luz a su hijo número doce, proclamó que si naciera el número 13, sin duda sería el Diablo. Y el Diablo le salió de las entrañas, en 1735. Mató a la partera y huyó volando por la chimenea. causó mucho mal hasta que fue exorcizado por un sacerdote en 1740.

Lo curioso es que existió una tal Deborah Leeds que tuvo doce hijos (según un testamento fechado en 1736). Los Leeds vivían en Point Leeds (hoy Atlantic County, en New Jersey) que es el área donde más se ha visto a esta criatura. Pero antes de que los más fantasiosos especulen déjenme añadir otro dato:  Muchos afirman que el mito del monstruo fue una campaña de desprestigio contra el político Daniel Leeds, orquestada en la segunda mitad del siglo XVIII.

Sea como fuere, desde entonces han habido varios avistamientos de esta criatura:

En 1820 lo vio un cazador ilustre: nada menos que José Bonaparte, hermano de Napoleón, que estaba de visita en el país.
En 1840 y 1841 se culpó a esta criatura de la muerte de varios animales.
En 1909 hubo centenares de supuestos encuentros con el Diablo de Jersey, en un periodo muy concreto: del 16 al 23 de Junio. Se dice que la policía llegó a dispararle sin hacerle daño. Sea como fuere, varias escuelas del valle de Delaware cerraron esos días, y hasta trabajadores hubo que se quedaron en casita, por si las moscas...
En 1925 un granjero de Greenwich le disparó a "algo" que trataba de robar su pollos, y con la munición que gastaba... Volatilizó al pobre bicho, fuera lo que fuera. Dicen que más de cien expertos no pudieron identificarle, así que se dijo que podía ser el famoso Diablo.
En 1927 un taxista, camino a Salem, contempla aterrorizado como una "criatura alada" se posa sobre el techo de su vehículo, para reemprender seguidamente el vuelo
En 1937 fue visto en Downingtown, Pennsylvania (aunque la noticia la dio un periódico sensacionalista, no demasiado de fiar)
En 1951, un grupo de niños de Gibbstown, Nueva Jersey, afirmaron haber visto un "monstruo" que coincidía con la apariencia del diablo.
En 1957 encontraron unos restos en que pudiera ser esta criatura se encontraron restos
En 1960, se encontraron rastros y se escucharon ruidos cerca de Mays Landing, Nueva Jersey, que se atribuyeron al Diablo de Jersey.
En 1987, en Vineland, se encontró el cadáver de un pastor alemán, el cuerpo había sido descuartizado como si hubiese sufrido una explosión, y estaba a casi 8 metros de la cadena a la cual había sido enganchado, alrededor de lo que quedaba de él se encontraron extraños rastros que nadie supo identificar o seguir, y claro, alguien pensó en nuestro Diablo...
La última aparición del Demonio de Jersey fue en 1993, cuando un guardabosques llamado John Irwin conducía por la orilla del rio Mullica en el sur de Nueva Jersey. Los faros de su vehículo deslumbraron a un monstruo (al que Irwin describió como de casi 1´80, en fin....) Muy oportunamente, el bicho huyó al bosque y no fue encontrado...

El Demonio de Jersey nunca ha atacado al hombre. Sí que lo ha hecho a animales de pequeño y mediano tamaño, y algunos dicen que también a niños pequeños. Se le atribuye asimismo el poder de secar la ubre de las vacas, por lo que no dan leche, y hasta de envenenar los ríos matando los peces.

Mitos aparte, hay quien sostiene que se trata de una especie animal aún no descubierta por el hombre. En tal caso, según la Criptozoología, sería una especie de pterosaurio similar al Dimorphodon. En fin, que sepan que hay desde los años 1960 una recompensa de 10.000 dólares por la captura del diablo de Jersey... vivo, claro.
Así que ya sabe, si le apetece cazar viva a una criatura mítica...
¡No se olvide de visitar New Jersey!
Puede salirle rentable...

Próxima entrega: El Jackalote

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